Encontrarle sentido a la vida es de vital importancia, pues de otra manera podríamos ser presa fácil de los falsos sentidos. De no ocuparnos en encontrar el sentido de nuestra propia vida, podríamos sentir un vacío en nuestro interior. En ese caso existiríamos, pero no sabríamos por qué, o para qué. Y esto es algo que nos toca resolver por nuestros propios medios, pues nadie puede decirnos cual es el propósito de nuestra existencia humana, mucho menos como realizar el máximo de nuestro potencial. Para eso tenemos primero que conocernos. Recordemos que un vacío siempre es llenado, el Universo no permite carencias, y muy profundamente nosotros tampoco creemos en ellas. En ausencia de un verdadero sentido y propósito en la vida, encontraremos alguna otra cosa con que llenar ese supuesto "vacío", y al hacerlo le estaremos dando la espalda (aunque solo momentáneamente) a nuestro impulso interior, que nos motiva a buscar dentro de nosotros mismos las respuestas. Por el contrario, elegimos algún falso sentido y lo expandimos hasta creer que llenamos nuestra vida. De esta manera elegimos creer que no necesitamos ocuparnos de encontrarle sentido a nuestra existencia. Eso nos hace sentir más cómodos, al menos por un rato. Pero, ¿Cuáles son estos falsos sentidos que mencionamos?. En realidad pueden ser tantos y tan variados como personas existen en este planeta. Veamos: Una persona podría elegir crear sentido en su vida por medio de la obtención de riquezas, y comenzar así una carrera que le brinde poca satisfacción, con la cual no se identifica internamente, y que termina haciéndole desear estar en otro lugar haciendo algo diferente. Otra persona podría intentar llenar "el vacío" por medio de las relaciones y sus consecuentes obligaciones y responsabilidades. Puesto que esta persona inicia estas relacionas buscando fuera de si misma las respuestas que lleva dentro, las mismas se ocupan de señalarse de diferentes maneras, principalmente por medio de una creciente incomodidad e insatisfacción, que ese no es el camino a seguir. Aunque las relaciones pudieran ser frustrantes, esta persona podría iniciar un circulo de salir de una para entrar en otra, solo porque cree que representan su sentido y propósito. De hecho, prácticamente cualquier proyecto que iniciemos en la vida podría tener el potencial de generar falso sentido, a menos que encaremos primero lo concerniente a nuestra existencia fundamental. Por ejemplo, en casos como: ese proyecto en el cual trabajó tanto no dio frutos, esa relación en la cual creyó tanto no resultó a pesar de sus mayores esfuerzos, esa inversión importante que hizo le dejó sin ganancias ni capital. Cada una de estas situaciones, y muchas otras en la vida, podrían hacerle preguntarse en que consiste la vida. En realidad es de poca utilidad preguntarse ¿Por qué no dieron frutos estos proyectos?, lo que si sería significativo es preguntarse ¿Por qué se involucró en ellos en primer lugar?, y ¿Qué esperaba lograr al hacerlo? Es sólo cuando todas las actividades que realizamos encajan en nuestro plan de vida que podemos obrar coherentemente, y crear un sentido amplio que nos permita manifestar lo que realmente somos. En caso de no tener un plan de vida, nuestras actividades diarias podrían convertirse en ese plan, y así hacernos vivir la ilusión de que le dan sentido a nuestra vida cuando la realidad es otra, no le brindan más que un sentido fraccionado. Tal vez ocupen nuestros pensamientos y acciones, pero no pueden brindar total satisfacción.





















